Phoenix, el laboratorio oval antes del caos
- Momentum Racing
- 17 feb
- 2 min de lectura
Por Beatriz Maldonado y Alejandro Mariscal
El IndyCar Series regresó a Phoenix Raceway con más preguntas que respuestas.
Para Alex Palou, que busca un histórico cuarto título consecutivo, el objetivo es claro: confianza.
“En óvalos todo es cómo te sientes con el coche. Si puedes atacarlo, o si el coche te está llevando a ti.”
Phoenix no es Indianápolis. No pretende serlo. Tanto Palou como Pato O'Ward coincidieron en que correr aquí antes de las 500 Millas no cambia demasiado el panorama: “Indy es su propia bestia”, dijo el mexicano. Lo que sí cambia es el ritmo del campeonato: tres carreras casi consecutivas para arrancar el año y construir inercia desde el inicio.
El gran tema del paddock fue el carácter del trazado. Un óvalo corto, visualmente familiar a Gateway, pero en palabras de David Malukas: “same same, but very different”.Las curvas 1-2 y 3-4 exigen configuraciones distintas en cuestión de segundos. Es un juego de ajedrez a 170 mph. Malukas, que lideró la primera jornada, describió el circuito como “ocupado”: cambios constantes, ajustes en cabina y una ventana mínima para equilibrar el coche entre extremos opuestos.
¿La preocupación? Que el espectáculo termine siendo de una sola línea. O’Ward lo anticipó: si no se activa el segundo carril, el margen para rebasar será limitado, salvo en puntos muy específicos. El nuevo neumático delantero derecho más ancho de Firestone busca precisamente eso: más agarre para explorar el carril alto.
Pero hay otro factor en juego: NASCAR. El fin de semana compartido abre la puerta a un intercambio técnico poco habitual. Malukas y otros pilotos reconocen que observarán de cerca cómo evoluciona la goma Goodyear en pista, cómo cambia el balance y qué pueden aprender de quienes han corrido aquí antes. La colaboración —y la comparación— es inevitable.
Phoenix puede parecer un óvalo más en el calendario. Pero cuando los números empiezan a sumarse, el resultado cambia por completo.
Y si la parrilla queda tan cerrada como anticipan… el margen de error será inexistente.



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